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Presentación

Escribir es un problema, no importa la edad que tengas, sexo, religión, partido político o club de fútbol. Lo ha sido siempre y es probable que lo siga siendo por un tiempo más, aunque escribamos sólo stickers y emojis que hagan toda clase de moriquetas para decir lo que no podemos, no sabemos, o no tenemos ganas de decir con palabras. Entender que la escritura es un problema, que se resuelve palabra a palabra, idea tras idea, párrafo a párrafo, texto a texto es el desafío principal de este libro de tareas de escritura, pensado para la escuela secundaria pero que también puede ser funcional para otros momentos de la vida, (aunque no tan especiales ni alegres). Para este primer acercamiento me pareció viable enfocarnos en diez problemas básicos que suelen aparecer en el camino de quien necesita utilizar la lengua escrita como medio de comunicación. Existen otros tantos problemas, pero vamos con estos, que ya nos encontraremos con el resto en otro momento. Escribir es un problema ...

Punto de partida: la revisión de los textos

Si escribir es un problema, habrá que pensar entonces en la, o las maneras de aportar soluciones a ese problema. Desde que el ser humano empezó a hacer marcas en arcilla para llevar un registro de cuánto se obtuvo en la cosecha, la escritura demandó cierta experticia en el manejo del código escrito por parte de quienes lo utilizaban.  La escritura es una herramienta tecnológica que demanda de habilidades para que su uso sea lo más eficiente posible. Es decir, la mayoría de nosotros conocemos el código escrito, sin embargo no por eso somos capaces de escribir un buen cuento, una gran noticia, o un preciso informe.  A escribir se aprende escribiendo, no existe otra manera. Ahora ¿qué tareas demanda la acción de la escritura para que el resultado sea un texto bien logrado? Ante todo  habrá que tener una idea, un algo, una necesidad, o un propósito que nos requiera hacer uso de la comunicación escrita, ya sea a través del soporte físico o del virtual, nadie escribe porqu...

Problema 01: repeticiones, repeticiones, repeticiones

“Repetir es mi trabajo” Bart Simpson A la hora de escribir, (sobre todo las tareas de la escuela, la facultad, o cualquier otro templo impoluto de conocimientos), suelen pedirnos que utilicemos la mayor cantidad y diversidad de palabras posibles (sobre todo aquellas palabras que no usamos frecuentemente); es entonces, cuando suele aparecer el primer problema, porque, a veces sin darnos cuenta, usamos una misma palabra una y otra, y otra vez, en un mismo texto, y hasta dentro de la misma oración. La repetición no intencionada de vocablos pone en evidencia cierta pereza para pensar, o cierta incapacidad de nuestra parte de revisar lo escrito. (fíjense que en este párrafo hice un esfuerzo enorme para no repetir la expresión “palabras” a la que sustituí por “vocablos”, para que no digan que soy perezoso) Entonces, para que las malas lenguas que leerán lo que escribimos no anden diciendo por ahí que nos faltan palabras, vamos a necesitar revisar esta cuestión de las repeticiones ...

Problema 02: lo que la lengua une el escritor no lo separe

—Linguo…muerto.  —Linguo, está muerto.  Los Simpsons De vez en cuando, escribimos algo  (generalmente somos obligados a hacerlo)  y en el apuro ocurren algunos desarreglos en el texto. Incluso pueden pasar desapercibidos en una primera lectura, pues no son problemas de coherencia del texto sino de las palabras entre si. Las palabras no funcionan de manera aislada, siempre se relacionan con otras palabras cercanas o lejanas. Esa relación no es para nada casual, está marcada por algunas reglas de la lengua que no podemos romper (si lo hacemos podemos terminar entre rejas je). Esa relación entre las palabras nos permite obtener información sobre lo que se está diciendo, y aclarar cuestiones acerca de la cantidad, la persona que habla, o a la que se refiere, o el género. Entonces, cuando escribimos debemos cuidar que las palabras concuerden entre si. De esa manera ,  nos aseguramos de que nuestro mensaje dice ,  claramente ,  lo que queremos dec...

Problema 03: Qué tiempos aquellos

(Homero llega con el auto destrozado a la casa)  — ¡Homero, que le has hecho al auto!  — Nada...  — ¡Pero si ayer no estaba así!  —¡Vives en el pasado, Marge! ¡Deja de vivir en el pasado! Los Simpson Contarles a los demás algo vivido o algo que vimos parece sencillo, sin embargo, cuando nos piden que lo escribamos no lo es tanto. Sobre todo, porque lo que queremos contar requiere de una secuencia de hechos organizados en un tiempo y en un espacio determinado, y esa organización oculta ciertas reglas que no siempre tenemos en cuenta. Veamos un ejemplo,  Con mis estudiantes de tercero vimos el corto animado “El vendedor de humo”, disponible en youtube.com. Lo que sigue es el borrador de un resumen del corto animado. Tiene algunos problemas de escritura que necesitan ser resueltos de la mejor manera posible. Había una vez un mago que llegó al pueblo en un carro y empezó a hacer trucos y lanzó humo de colores y llegó a la plaza del pue...

Problema 04: El resultado de los factores no altera el orden de los

No es lo mismo una vieja paloma  cansada de volar, que una vieja cansada de volar como paloma. Chiste popular Existen muchas maneras de decir algo, pero que algo se pueda decir de distintas maneras no quiere decir que signifique exactamente lo mismo. A la hora de escribir, el orden de las palabras en la oración importa, y mucho. Vale aclarar que no se trata de encontrar el orden correcto de las ideas sino más bien de cual es el más conveniente, o el que mejor transmite lo que se quiere decir. Veamos un ejemplo, Lo que sigue es un cuento corto de Julio Cortázar. Parece que tuviera algunos problemas de escritura que necesitarían ser resueltos, pero eso no es del todo cierto. ¿Por qué?  Por escrito gallina una Con lo que pasa es nosotros exaltante. Rápidamente del posesionado mundo hemos nos, hurra. Era un inofensivo aparentemente cohete lanzado Cañaveral americanos Cabo por los desde. Razones se desconocida por órbita de la desvió probablemente algo al rozar i...

Problema 05: el gerundio y yo

“¡ Hoy van a dormir con los peces!... por que les traje las sábanas de  Buscando a Nemo .” Tony El Gordo Comenzando por acá vamos a ir entendiendo como van funcionando una clase especial de palabras, que sin querer queriendo, a veces, las vamos usando de manera poco provechosa y así vamos destrozando textos que podrían haber sido mejores, sin tanto gerundio molestando. (siete gerundios en un párrafo ¿no será mucho?) Vamos a mirar de cerca una clase de palabra que suele ser tanto o más complicada que sus parientes cercanos los verbos. Estos primos cercanos son los gerundios (con ese nombre tan simpático). Veamos algunos problemas que pueden ocasionarnos estos muchachos a la hora de escribir, si no los sabemos tratar.  Los chicos de tercero debían escribir un resumen del cuento “El corazón delator” de Edgar Allan Poe; una historia terrorífica, aun más con los problemas que presentó la escritura del resumen. Veamos qué podemos hacer para ayudar a mejora...

Problema 06: para no quedarse cortos

“Aq uí Papá Oso, envíen un boletín de sospechoso varón huyendo en un... auto de cierta marca, con dirección hacia... eh... donde venden hamburguesas. El sospechoso no tiene sombrero, repito, sin sombrero.” Jefe Górgory Escribir demanda dar información, y no siempre nos alcanzan las palabras para decir todo lo que queremos, o todo lo que necesitamos decir. Veamos el siguiente ejemplo: Los chicos de primero debían escribir una descripción de un lugar interesante que conocieran. Eligieron describir la canchita del barrio, y el siguiente es uno de los párrafos de ese texto: La canchita, es grande, y de tierra. Tiene dos arcos de palma. A uno de los lados hay dos árboles grandes. Hay días en que hace mucho calor y ahí nos sentamos a tomar tereré. El arco de la derecha es el mejor. No le da el sol a la tarde. Yo atajo en ese arco y siempre ganamos. Veamos cómo podemos mejorar esta descripción: La canchita, es grande, y de tierra. Tiene dos arcos de palma....

Problema 07: Ahí hay un ay, y otros parecidos.

—Taberna de Moe —¿Está All? —¿Quién? —De apellido Cólico. —Un momento, voy a ver ¡Al-Cólico! ¿Alguno de ustedes es Al-Cólico? Los Simpson uando revisamos nuestros textos es conveniente prestar atención a los homófonos; aquellas palabras que suenan peligrosamente igual o parecidas, pero se escriben diferente, y por sobre todo tienen un significado distinto (Algo así como el caso de los gemelos en las películas en el que uno es el bueno, y el otro el malvado). La cuestión es que debemos estar atentos a la hora de revisar los textos, sobre todo porque una letra cambiada puede hacer la diferencia para quien tiene que leer. Vean el siguiente párrafo de un relato biográfico que escribieron los chicos de segundo: Asta el 2010 vivimos en casa de mi abuela en el Barrio San Antonio. Mis abuelos son muy afectuosos. Siempre me abrasaban cuando me despertaba. Mi tarea eran las ventanas, las habría de par en par para que entrara el aire y salieran los mosquitos, según m...