Problema 01: repeticiones, repeticiones, repeticiones

“Repetir es mi trabajo”
Bart Simpson


A la hora de escribir, (sobre todo las tareas de la escuela, la facultad, o cualquier otro templo impoluto de conocimientos), suelen pedirnos que utilicemos la mayor cantidad y diversidad de palabras posibles (sobre todo aquellas palabras que no usamos frecuentemente); es entonces, cuando suele aparecer el primer problema, porque, a veces sin darnos cuenta, usamos una misma palabra una y otra, y otra vez, en un mismo texto, y hasta dentro de la misma oración. La repetición no intencionada de vocablos pone en evidencia cierta pereza para pensar, o cierta incapacidad de nuestra parte de revisar lo escrito. (fíjense que en este párrafo hice un esfuerzo enorme para no repetir la expresión “palabras” a la que sustituí por “vocablos”, para que no digan que soy perezoso)
Entonces, para que las malas lenguas que leerán lo que escribimos no anden diciendo por ahí que nos faltan palabras, vamos a necesitar revisar esta cuestión de las repeticiones innecesarias. 
Repito “innecesarias” ya que, a veces es necesario repetir, para remarcar una idea o un concepto. Pero las que nos interesan en este momento, son esas repeticiones que pasan desapercibidas, que no tienen razón alguna de estar en nuestro texto. 
Las repeticiones innecesarias enredan el texto, le quitan claridad y precisión al contenido de nuestro mensaje. Es lo primero en lo que debemos poner el ojo: los problemas de repeticiones innecesarias que podemos encontrar en nuestros textos.
Veamos un ejemplo; lo que sigue es el borrador de un resumen de “El fantasma de Canterville” de Oscar Wilde que escribieron mis alumnos de tercero, luego de leer la obra (que por otra parte está muy buena). 

La familia Otis compra un castillo en Inglaterra. La familia Otis son de Estados Unidos. Los Otis son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el castillo hay un fantasma. El fantasma se llama Simón de Canterville. El fantasma mata a su esposa. El fantasma es actor. El fantasma asusta a todos los que se acercan al castillo. Aparece una mancha de sangre. Los Otis no se asustan. Aparece el fantasma en reiteradas ocasiones, pero no logra asustar a la familia. Los gemelos y Washington se burlan del fantasma. Virginia intenta ayudar al fantasma. El fantasma la lleva a su mundo y le pide que rece por él. Virginia desaparece. La encuentran y ella les indica donde están los restos del fantasma. Le dan sepultura a los restos y Virginia hereda unas valiosas joyas. Se casa con el duque de Cheshire.

¿Descubrieron las repeticiones? Son bastante evidentes. Pues bien, yo les muestro cómo me parece que se puede solucionar el problema en las primeras oraciones, y ustedes pueden continuar resolviendo el resto del texto, (como para ir sacándole punta al lápiz, y no aburrirse con mis explicaciones).

La familia Otis compra un castillo en Inglaterra. La familia Otis son de Estados Unidos. Los Otis son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el castillo hay un fantasma. El fantasma se llama Simón de Canterville.
La familia Otis compra un castillo en Inglaterra. Ellos son de Estados Unidos. Los Otis son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el castillo hay un fantasma. Él se llama Simón de Canterville.

¿Notan la diferencia entre ambos textos? En el texto de la derecha introduje dos palabritas: “ellos” y “él” (este él va con tilde) que me sirvieron para hacer referencia a una palabra que había empleado en una oración anterior. Utilicé dos pronombres, y de esa manera pude salvar un par de repeticiones innecesarias (No es que haya resuelto el problema pero es un comienzo).

La familia Otis compra un castillo en Inglaterra. La familia Otis son de Estados Unidos. Los Otis son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el castillo hay un fantasma. El fantasma se llama Simón de Canterville.
La familia Otis compra un castillo en Inglaterra. Ellos son de Estados Unidos. Los Otis son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el castillo hay un fantasma. El aparecido se llama Simón de Canterville.

¿Y ahora qué cambió? En lugar del pronombre “él”, utilicé “el aparecido”, un sinónimo, para salvar la segunda repetición. Los sinónimos son palabras que tienen significado similar, pero se escriben distinto (definición casera pero fácil de recordar), razón por la cual, pueden resultar muy útiles para resolver los problemas de repeticiones innecesarias.

La familia Otis compra un castillo en Inglaterra. La familia Otis son de Estados Unidos. Los Otis son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el castillo hay un fantasma. El fantasma se llama Simón de Canterville.
La familia Otis compra un castillo en Inglaterra. (x)Son de Estados Unidos. Los Otis son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el castillo hay un fantasma. (x) se llama Simón de Canterville.

La (x) significa que en ese lugar eliminé una palabra. Es decir, la quité porque no era necesaria, se sobreentendía. Hice una elipsis del referente. La mayor parte de las repeticiones se resuelve eliminando la palabra repetida, esto es simple cuando la repetición es muy evidente. Pero, hay que tener mucho cuidado de que al eliminar una palabra la idea general no pierda sentido.

La familia Otis compra un castillo en Inglaterra. La familia Otis son de Estados Unidos. Los Otis son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el castillo hay un fantasma. El fantasma se llama Simón de Canterville.
La familia Otis, de Estados Unidos, compra un castillo en Inglaterra. Ellos son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el lugar hay un fantasma que se llama Simón de Canterville.

¿Qué pasó acá? En esta revisión utilicé los tres procedimientos, los pronombres, la elipsis y los sinónimos, para resolver el problema de repeticiones; pero, además hice trampa. Integré las dos primeras oraciones en una sola. Al igual que lo hice con las dos últimas. Esto puede ser un procedimiento muy útil cuando se trata de revisar y mejorar nuestros borradores de escritura. Al final el texto me quedó con menos oraciones, pero mucho más claro. (Al menos es lo que yo creo)
Ahora les dejo, el resto del texto para que lo revisen, y vean si pueden resolver los problemas de repeticiones innecesarias.  ¡Buena Suerte!

La familia Otis, de Estados Unidos, compra un castillo en Inglaterra. Ellos son seis. El señor y la señora Otis son los padres. Washington Otis es el mayor, Virginia le sigue, y luego los gemelos. En el lugar hay un fantasma que se llama Simón de Canterville. El fantasma mata a su esposa. El fantasma es actor. El fantasma asusta a todos los que se acercan al castillo. Aparece una mancha de sangre. Los Otis no se asustan. Aparece el fantasma en reiteradas ocasiones, pero no logra asustar a la familia. Los gemelos y Washington se burlan del fantasma. Virginia intenta ayudar al fantasma. El fantasma la lleva a su mundo y le pide que rece por él. Virginia desaparece. La encuentran y ella les indica donde están los restos del fantasma. Le dan sepultura a los restos y Virginia hereda unas valiosas joyas. Se casa con el duque de Cheshire.

Pueden buscar información en internet para profundizar y aprender más sobre este problema; escriban en el buscador las sigu ientes palabras claves: pronombres, clases de pronombres, sinonimia, recursos cohesivos.












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